Un breve acercamiento a la instalación del sistema.

Instalación del Sistema: generalidades.

Quizás este tema aquí se nos va fuera por varias razones:

1ª- Hay muchas distros de Linux correteando por la web y, posiblemente, cada una de ellas se instala de un modo diferente y tiene sus propias características.

2.- Como en todos los sistemas operativos, el Proceso de instalación es totalmente inaccesible. Aquí tenemos un par de excepciones, la distro suse que, al menos en teoría, da soporte braille casi desde el principio, pero nunca lo he probado y desconozco si las líneas que utilizamos en España funcionan bien en este modo.

Sí es posible, no obstante, llevar a cabo una instalación en red Hat o en la distribución modificada de fedora por parte de los creadores de Speakup, ciertamente si tenemos el sintetizador apropiado que podamos utilizar con este lector de pantalla, cuestión que no es muy común en muchos usuarios. Sin embargo, si teneis un sintetizador apropiado podreis instalar solos un sistema linux, yo lo he hecho. Debereis leeros el Howto que han preparado para llevar a cabo esto.

También existen algunas distros tipo Oralux, BRLSpeak, Zipspeak o la española Lazarux que se han pensado directamente para ciegos y son capaces de dar accesibilidad desde el principio del proceso, pero los productos específicos siempre dejan fuera funcionalidades que alguien de los que use el ordenador con nosotros y que no sea ciego podría requerir. Esto no pasa con Lazarux ya que utiliza una distribución basada en Debian y creada con las herramientas de Metadistros.

3ª. Creemos, sin embargo, aconsejable que si uno es principiante siempre sería mejor que alguien lo ayudase a crear la instalación ya que así el proceso sería más rápido y siempre sería tiempo ganado a la hora de un posterior aprendizaje.

Hay tres modos primordiales de instalar una distribución de linux dependiendo del tipo de ordenador que vayamos a utilizar e independientemente de la distribución.

1.- Si la BIOS de nuestro equipo soporta secuencias de arranque desde el CDRom el asunto es tan sencillo como iniciar con el primer cd de la distro cargado en el ordenador y esperar a que el programa de instalación comience a examinar el hardware y a pedirnos toda la información que necesite que le administremos durante este proceso.

2.- En equipos antiguos o en aquellos que no dispongan de una BIOS capaz de reconocer la unidad de CDRom en el proceso de arranque necesitarán de una acción por nuestra parte antes de comenzar la instalación. Es necesario crear unos disketes de arranque que hagan que el instalador se pueda iniciar y que sea él quien reconozca luego la unidad de cds. Para ello en un directorio del primer cd de la distro que se suele llamar «dosutils» o «utils» bienen diferentes aplicaciones que nos permitirán crear estos discos a partir de unos ficheros de imágenes que están en algún directorio que se llame algo parecido a «images».

3.- En ordenadores que no poseen una unidad lectora de CDRom se hace un proceso similar al explicado en el punto anterior, pero ahora será necesario crear disketes para toda la distribución y así poder instalarla completamente desde la unidad de diskettes. En realidad hoy en día este caso ya no se suele dar, a no ser que estemos instalando linux en algún ordenador muy antiguo o en algún tipo de equipo específico que no pueda disponer de este tipo de unidades lectoras de cds.

Hoy en día, con los ordenadores que no tengan más allá de 5 años raro será que no se pueda hacer que la BIOS sea capaz de arrancar desde el cd, por lo que el primer punto será, posiblemente, el más utilizado por aquellos que instalen un sistema Linux en su Equipo.

Instalación del Sistema: Dos en 1.

Linux es un sistema muy respetuoso con el resto y por ello es capaz de convivir en equipos que tengan instalado windows o ms-dos. Por desgracia, los sistemas de Microsoft no actúan igual y tienden a agenciarse todo el ordenador. Por ello, es conveniente que si se pretende usar windows y linux en la misma máquina primero se instale Windows y después se proceda con linux, ya que si lo hiciéramos al revés, Windows se cargaría el arranque y no podríamos entrar en Linux a no ser que hubiésemos sido cautos y hubiésemos creado un diskette de arranque.

Hay dos modos principales de tener dos sistemas en el mismo ordenador:

2.- Windows instalado en una partición a lo largo de todo el disco y luego instalar linux de tal modo que funcione como una imagen en un directorio de Windows. Este modo es bueno si solamente se quiere probar el sistema, pero si se va a utilizar con mayores propósitos hace que vaya más lento y que se pierdan muchas cualidades que el sistema instalado de modo normal tendría. De todos modos, si se desea probar un sistema linux sin tener que andar con particiones y directorios lo mejor sería conseguir una distribución en modo Live Cd. Esto significa que se mete el cd en la unidad lectora, se arranca el ordenador y linux se carga en la memoria del equipo permitiéndonos trabajar con él casi como si estuviésemos usando un sistema instalado. Esto se puede hacer con distros basadas en Knophis, caso específico para ciegos es la Oralux que se basa en este tipo de distribución; o ba´sandose en Debian utilizando las herramientas Metadistros, caso específico para ciegos es la distro Lazarux. Si bien hay que tener en consideración que la ejecución de este tipo de distros en live CD va a resultar un poco más lenta de ejecución y que, si queremos guardar datos tendremos que hacerlo en la partición que tenemos para windows.

2.- Instalar windows y linux en dos particiones independientes del disco duro

Particionar un disco significa dividirlo virtualmente en dos porciones para poder dedicar cada una a una cosa sin interferir en nada con la otra. Sería algo así como poseer dos discos duros en uno. El usuario no se dará cuenta de ello, simplemente verá que el tamaño del disco se reduce ya que parte se asigna a una partición y el resto a las otras particiones que se hagan.

Cuando se instala windows éste no pregunta en qué partición debe instalarse, sino que automáticamente toma todo el espacio disponible en el disco duro para así machacar todo lo que haya en el sector de arranque del disco, por eso comenté más arriba que cuando se haga una instalación dual conviene instalar primero windows. Cuando todo esté correctamente se Procederá a particionar el disco y a instalar linux en su lugar correspondiente.

Hoy en día es factible hacer este proceso sin a penas riesgos de pérdidas de información ya que existen programas que permiten trabajar con las particiones sin necesidad de borrarlas.

En los cd de las distribuciones suele venir un programa gratuíto llamado Fips que nos permite trabajar con particiones, crearlas, dimensionarlas, borrarlas, etc.; pero es algo complejo de utilizar para la mayor parte de la gente.

Más sencillo podría resultar el uso de Disk Druid que suele venir acompañando a los instaladores de Red Hat o de Fedora. Pero es posible que cada instalador de cada distribución en particular traiga el suyo, siendo todos muy parecidos.

Existe otro programa de pago para Windows que permite hacer lo mismo y de forma muy intuitiva, se trata del Partition Magic. Por lo que si tenéis un buen control del Windows con vuestro lector de pantallas favorito podríais preferir generar el reparticionamiento con este Programa. Además tiene la ventaja de crear discos de rescate y si cometéis errores podréis subsanarlos más o menos fácilmente.

Antes de crear una partición con cualquiera de estos tres programas deberemos tomar precauciones:

1.- Salvaguardar todos aquellos datos que para nosotros resulten sensibles utilizando nuestro programa favorito de respaldo.

2.- Pasar las herramientas de diagnóstico de disco que tengamos. Por ej.: en windows pasaríamos el scandisk para verificar que no existan problemas físicos y de ruptura de datos en el disco, y luego pasaríamos el defrag para reordenar el contenido del disco y agrupar todos los datos en una parte para que con la otra se pueda hacer la partición para Linux.

3.- Particionar el disco teniendo en cuenta qué espacio se quiere para cada partición. Un modo lógico de hacerlo sería, al menos en principio, dejar un 60% para Windows y el resto para linux en una partición no windows o directamente formateada para linux ext3.

Tras haber hecho esto reiniciaremos el equipo con los discos de instalación de la distro correspondiente metidos en la unidad que necesitemos usar dependiendo de nuestro sistema y el resto se hará desde el Instalador.

Si se va a optar por particionar el disco a posteriori, usaremos en tal caso el programa de particionamiento que traiga cualquiera distribución que vayamos a utilizar.

Lo normal es que si lo hacemos automáticamente, el instalador pregunte primero donde queremos instalar, a lo cual seleccionaremos la partición que no sea para windows, y luego creará a su vez tres particiones dentro de ella, Una para archivos de arranque, donde se suele alojar el gestor de arranque (no tiene por qué ser así, de hecho está en desuso crear particiones boot, algunos instaladores colocan el arranque en ottros sectores de inicio del disco duro), Otra para la memoria swap, es decir, una memoria virtual de intercambio en disco donde se volcará parte de la memoria cuando esta esté llena y necesite liberarse, normalmente esta partición tendrá la misma longitud que cantidad de memoria ram tengamos (windows crea la swap en la misma partición donde está instalado para lo que la hace ser menos eficaz que la de linux que tiene su partición propia). Y por últimola porción más grande se deja para montar el sistema de archivos.

La mayor parte de los instaladores de distribuciones linux ya son capaces de reparticionar ellas mismas sin necesidad de utilizar un programa previo para ello, pero casi todas siguen aconsejando hacer este proceso del modo que acabamos de explicar.

Generalmente casi todos los instaladores en uno de los primeros pasos te presentarán la posibilidad de verificar la integridad de tus discos ya que, en muchas ocasiones, cuando descargas un archivo de internet corres el riesgo de que se pueda corromper. Existe un modo de averiguarlo y es conseguir en la misma web o ftp de donde te descargaste las imágenes de tu linux un código llamado checsum y, utilizando uno de los muchos programas verificadores de códigos checsum compararlo con el que sacarán a tus imágenes descargadas. Un ejemplo de código checsum podría ser este: b0e8f7cc3af7c4eaa1225bbf6a003a8f. Si son idénticos significa que la imagen iso está bien y que puedes quemarla con tranquilidad, si no lo está te tocará descargarlo denuevo. Si no tienes este programa o no te apetece meterte en líos simplemente con esta posibilidad que te da el instalador puedes verificar o no antes de la instalación el estado de los CD. Si estás seguro que no hay errores puedes saltarte este paso tranquilamente, incluso en una ocasión conseguí instalar una distribución pese a que este paso me avisó que el cd estaba mal.

Seguidamente se te suele pedir que selecciones tu lengua de instalación. Pulsarás las flechas hasta localizar el idioma de tu interés y luego seguiremos adelante.

La siguiente pantalla normalmente va a ser para especificar el mapa del teclado que vas a utilizar. La selección por omisión es U.S., por lo que deberás moverte por la lista hasta que consigas localizar el teclado que combiene a tu idioma y país.

Seguidamente se configura la tarjeta de vídeo, se especifica su memoria de vídeo, y se especifica el monitor. El caso más habitual es que el instalador reconozca automáticamente estos componentes y simplemente seguiremos adelante. Si se diera el caso que no reconociera la tarjeta de vídeo habría que indicársela a mano, pero en ordenadores medianamente modernos nunca se me dio el caso.

En este punto saltará el particionador de discos que traiga la distribución. Aquí convendría, ten en cuenta lo explicado más arriba sobre las particiones y pon cada una como te convenga más. Generalmente para un usuario principiante, si lo deja en automático podrá resolver bien el problema, pero si se opta por tocar las particiones hay que ser muy cuidadoso ya que podría dañarse cualquier dato de otra partición agena a linux o, incluso, borrarla irremediablemente. Las particiones suelen hacerse de tal modo que el particionador tome una partición no windows hecha con antelación o que haga una partición no windows en el espacio libre o en parte de ese espacio libre, se le puede marcar al programa o se puede dejar por omisión lo que él quiera. En esa partición hará pues dos particiones más, una llamada partición swap (ya explicada más arriba) y otra más grande llamada / donde se montará todo el sistema de archivos (en realidad podríamos montar tantos sistemas de archivos como quisiéramos y con el nombre que quisiéramos, pero de momento nos quedaremos aquí y tendremos en cuenta que / es lo mismo que en windows c:\). De hecho los linuxeros expertos y cacharreadores nunca aconsejarían dejar al particionador actuar automáticamente, pero yo creo que un principiante no debe hacer florituras y que simplemente debe calcular qué es lo que quiere, es decir, especificar qué longitud quiere darle a la instalación linux. Ciertamente, en caso de tener la oportunidad, mi consejo es que resultaría mejor y más gratificante tener a linux instalado en una máquina para él solo, pero esto no está al alcance de todo el mundo.

Cuando ya las particiones estén diseñadas se pasa a la siguiente pantalla y el sistema de archivos es montado. Se te preguntará qué tipo de instalación quieres realizar. Esta pantalla te ofrece las siguientes opciones: Escritorio Personal, Estación de trabajo, Servidor, portátil, personalizada, actualizar. Es aconsejable que se elija servidor por ser la que más paquetes instala y nos evita tener que instalar más tarde. Podrías también elegir personalizada, pero siempre es algo más compleja.

Seguidamente se te preguntará qué paquetes deseas instalar. Hay una lista muy larga de paquetes disponibles, y ciertamente podrías añadir alguno que no instales ahora

más tarde, pero esto sería un fastidio en el mejor de los casos y tiende a ser confuso para los principiantes. Lo recomendable sería, a mi parecer, ir a la opción «todo» siempre que tengas suficiente espacio en el disco. Una instalación de este tipo podría requerir unos 8 gB.

Compártelo

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.